Ayer os puse en antecedentes sobre la iniciativa Pon una foto en la Calle, en cuya edición 2013 me he animado a participar. Hoy toca enseñar algunas fotos de como preparé todo y compartir las sensaciones que me dejó el invento.
Ya visteis en el anterior post algunas de las fotos que preparé. Elegí cinco fotografías y realicé diez copias de cada una. Tenía claro que al ser yo solo el que participara tenía que ser una iniciativa llamativa pero que no supusiera un gran gasto, así que el tamaño de cada copia fue 10×15 cm. También colgué veinte tarjetas de visita y el sistema de exhibición de todo también fue bastante low cost: unas pinzas de madera que Raquel tuneó maravillosamente con la dirección de la página web y de la página de facebook.
Lo peor fue empezar a colocar todo. Ahí llegaron algunos nervios, algunos pensamientos sobre si lo que estaba haciendo merecía la pena o no, pero bueno, una vez metidos en faena había que llegar hasta el final. Repartí las copias en un bulevar bastante céntrico de Badajoz, muy transitado, y enseguida empezaron a llegar las primeras miradas, los primeros comentarios…

La gente es curiosa por naturaleza, pero también es bastante reacia de por sí. Muchos pasaban, miraban, pero no se detenían, aunque se les veía retorcer el cuello a ver si si acertaban a ver qué era aquello que colgaba de los árboles y arbustos. En general, creo que la idea gustó. Hubo bastantes transeuntes que me preguntaron la razón de tener las fotos colgadas, muchos me felicitaban por la iniciativa y por las fotos, y me preguntaban si prefería que se las llevaran o dejarlas allí para que las viera más gente. Lo mejor del día fue interactuar con quienes veían las fotos y ver cómo poco a poco las fotos iban desapareciendo, cambiando de dueño y pasando a las manos de alguien que por alguna razón quería llevarlas consigo.


Volví por la tarde a ver cómo iba todo y encontré que algunos amigos y conocidos se habían quedado con su copia de alguna de las imágenes. Cada vez quedaban menos copias y de algunos arbustos se habían llevado hasta las pinzas. Además, las fotos que fui colgando en mis perfiles de twitter e instagram tuvieron mucha repercusión durante el día, con lo que las conclusiones y sensaciones fueron muy positivas, aunque hubiera algún buen ciudano que decidiera poner fin a la iniciativa antes de tiempo tirando a la basura las pocas fotos que quedaban colgadas…
Pese a todo, me quedo con lo positivo, con toda la gente que me ha hecho llegar de una manera u otra lo que le gustaron las fotos, la idea, la ejecución de la misma, … y si he conseguido reivindicar un poco la fotografía en general y la mía en particular, pues mejor que mejor. Como poco conseguí pasar otro buen día con las fotos como excusa.
Alguien vio in situ la instalación? Algunas fotos terminaron en el Puerto de Santa María gracias a mi hermano y su novia, que se ofrecieron voluntarios para llevarlas, nadie sabe nada de ellas? Conocéis o habéis participado en alguna iniciativa parecida este sábado? Os gusta la idea? Ya me contaréis algo, no?













